El novio me arrojó jugo para humillarme frente a la alta sociedad, sin saber que el hombre que venía a rescatarme era el dueño de su destino

El silencio que precede a la tormenta El jugo amarillo, dulce y pegajoso, se escurría por la tela de mi vestido azul. Sentía el frío del hielo resbalando por mi escote, mientras el olor artificial a piña inundaba mis fosas nasales. En ese instante, el tiempo pareció detenerse en aquel Leer más